Supongo que desde dentro no se puede ver igual que desde fuera. Y siempre es diferente.
Si estás dentro, la cortina no dejará pasar la luz para ver la verdad, y así se mueve el mundo.
Yo jamás podré ver los colores de igual manera que los demás, no soy perfecta, más bien lo contrario. Me parezco a un monstruo... no hay por qué ocultarlo.
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.... I'm not perfect, but it's me....
martes, 25 de mayo de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
Título:
Cómo quieres arreglar la hora y hacer que vuelva atrás. Cómo pretendes que las lágrimas sequen el mar. Cómo quieres que sonría cuando no me quedan labios. Ni perfume ni vida.
Cómo puedo hacer para dibujar con color sobre un fondo negro. Cómo.
No hay preguntas, ni son cuestiones. No hay sentidos ni sensaciones. No hay.
La espiral se ha hecho grande y grande y ya absorbe hasta límites insospechados.
Podría gritar pero no hay sonido.
A veces las cosas pasan, se escapan de las manos y cuando echas la vista atrás, todo queda demasiado lejos.
Los momentos que se dejan escribir se quedan marcados pero al fin y al cabo, la marca siempre desaparece. Y todo fluye.
Yo ya no entiendo el lenguaje corporal, yo ya no entiendo la brisa en el mar. Ni las centellas.
Y hablo de mí, por no hablar de tí, por no hablar. Por callar. Y respirar.
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*Cómo puedo hacer para dibujar con color sobre un fondo negro. Cómo.
No hay preguntas, ni son cuestiones. No hay sentidos ni sensaciones. No hay.
La espiral se ha hecho grande y grande y ya absorbe hasta límites insospechados.
Podría gritar pero no hay sonido.
A veces las cosas pasan, se escapan de las manos y cuando echas la vista atrás, todo queda demasiado lejos.
Los momentos que se dejan escribir se quedan marcados pero al fin y al cabo, la marca siempre desaparece. Y todo fluye.
Yo ya no entiendo el lenguaje corporal, yo ya no entiendo la brisa en el mar. Ni las centellas.
Y hablo de mí, por no hablar de tí, por no hablar. Por callar. Y respirar.
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La vida es una secuencia con demasiadas entradas.
jueves, 6 de mayo de 2010
¿Un pouf?
El mundo está del revés. Nada nuevo para los tiempos que corren. La luz viene de noche cuando falta el sol.
Los sueños, la vida, el dia y la noche, ya nada vale. Sólo valen las cosas efímeras, los instantes borrados de la mente. Una entrada, un suspiro o una palabra. El resto corre rio abajo.
Hueles a barco y me encoges el alma, ha sido un segundo pero ahora soy pequeñita. Y una sonrisa te dedico.
Qué curioso que todo el mundo siempre quiera más, y no se contente con lo que tiene. Con el vivir o con el respirar un dia más, sin sufrir. Que nunca, nada, es suficiente.
Uno de los sentimientos que más rechazo me producen, es el rencor. Rencor de años pasados, de vidas pasadas. Del pasado. El pasado no cuenta en el presente cuando las acciones fueron acabadas. Al menos, para mí. Yo perdono con el tiempo, ando con el tiempo y vivo con el tiempo. Curo las heridas con mi propia saliva y camino. Siempre camino.
Luchar contra palabras, actos y sentimientos es una lucha perdida. Perdida. Si sólo tengo como espada mi ser, será imposible vencer al dragón del pasado. Demasiados trucos viejos.
Y pensar como pienso, y no herir. Y no sentirme acotada por quererlo escribir. Todos tenemos derecho a pensar lo que queramos. Y lo respeto.
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...hueles a barco...
Los sueños, la vida, el dia y la noche, ya nada vale. Sólo valen las cosas efímeras, los instantes borrados de la mente. Una entrada, un suspiro o una palabra. El resto corre rio abajo.
Hueles a barco y me encoges el alma, ha sido un segundo pero ahora soy pequeñita. Y una sonrisa te dedico.
Qué curioso que todo el mundo siempre quiera más, y no se contente con lo que tiene. Con el vivir o con el respirar un dia más, sin sufrir. Que nunca, nada, es suficiente.
Uno de los sentimientos que más rechazo me producen, es el rencor. Rencor de años pasados, de vidas pasadas. Del pasado. El pasado no cuenta en el presente cuando las acciones fueron acabadas. Al menos, para mí. Yo perdono con el tiempo, ando con el tiempo y vivo con el tiempo. Curo las heridas con mi propia saliva y camino. Siempre camino.
Luchar contra palabras, actos y sentimientos es una lucha perdida. Perdida. Si sólo tengo como espada mi ser, será imposible vencer al dragón del pasado. Demasiados trucos viejos.
Y pensar como pienso, y no herir. Y no sentirme acotada por quererlo escribir. Todos tenemos derecho a pensar lo que queramos. Y lo respeto.
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...hueles a barco...
jueves, 11 de marzo de 2010
sábado, 6 de febrero de 2010
Hoy.
Estoy feliz.
Lo que forma cada una de las partes de mi ser, mi cuerpo, mi alma o mi interior me hace ahora mismo estar aquí. Todas las coincidencias de mi vida me han llevado a este momento y supongo, que para este momento en concreto, esta será la mejor situación. Sólo puedo suponer.
Mis dias se pasan entre libros, las letras y las melodías de las canciones que me van formando y creando poco a poco. Los modales que desde pequeña me enseñaron y las sonrisas o los llantos con los que voy sazonando las horas.
Mis pequeños quebraderos de cabeza, las pequeñas discusiones conmigo misma o los arranques de sonrisas que me levantan el ánimo cada mañana.
Me encantan las flores, me gustan los colores que las componen y sus olores. Me gustan los ramos de flores aunque me de vergüenza comprarlas y llevarlas por la calle. En mi salón, quiero flores.
Me gustaría levantarme una mañana al amanecer, cálida y templada, con mi gran ventana descubierta y ver amanecer lentamente, sin gafas de sol, sin caparazones y con flores. Ver elevarse la luz del dia y poder disfrutarlo, saborearlo.
Quiero hacer pasteles, decorarlos de azul vivo, hacer otro pastel más y no comérmelo. Verlo, formado, grande, pequeño y dulce. Salir a dar un paseo con un gorrito alado y con unos tacones pequeños que me elevaran lo justo para hacerme sonreir.
Escribir siempre me ha llamado la atención. Me cuesta, lo entiendo, pero lo hago, es una práctica que no pierdo. Me gustaría poder escribir más a mano, pero me cansa la lentitud de mis palabras, el ruido del bolígrafo al deslizarse por el papel y la rugosidad de éste cuando lo toco.
Me gusta pintar, colorear, tener un folio gigante, blanco, fresco, hermoso sobre el que plasmar mis pequeños detalles, mis fantasías de cuando era niña y aún no sabía qué iba a ser de mi.
No me asusta el futuro porque me contento con el presente y aunque haya dias en los que no lo veo, tengo siempre algo que comer, tengo siempre aire puro que entra en mis pulmones, tengo tiempos de paz y de guerra, de sonrisas y lágrimas, tengo lo que busco y espero. Lo tengo todo.
Me tengo a mí, a mi manera de verme, a mis cosas. Se, que igual que yo me veo, no me ve nadie. Que yo soy sólo para mí y que los demás me ven de otra manera muy distinta, pero no me importa. Necesito de la aprobación de los demás para sentirme bien, que me halaguen y que me regalen alguna sonrisa es lo que más me place. Necesito de los demás para poder ser yo, y si me fallan los demás, a veces, me cuesta encontrarme a mí misma, pero nunca me pierdo.
Son mis pequeñas dudas, sobre cómo depilarme las cejas o el color de mi pelo las que me asaltan como las grandes dudas diarias, porque lo demás, es perfecto. Perfecto dentro de su imperfección, de su magnetismo, de su dinámica. Del péndulo.
Soy una persona que sin los demás no sabe estar, que si le falta un poco de luz al día, no encuentra la salida en ese instante. Pregunto cosas que parecen absurdas, pero que me envuelven en un universo con cada respuesta obtenida. Y aprovecho los momentos para escribir.
Con cada tecla, palabra, suspiro, sentimiento me recreo de nuevo, y aunque no cambio mucho, me transformo.
Me gusta la vida, sus colores y sus días. Me encantaría no dormir por las noches y hacer más caso a mis emociones, dejarlas salir y poder profundizar más en mí. No tengo problemas. Al menos, no importantes.
Gozo de buena salud y tengo una familia que me quiere y apoya. He sabido buscarme unos buenos pilares que me sujetan en cada una de mis decisiones. Y por eso, sigo en pie.
Si, necesito de los demás igual que otros demases necesitarán de otros, es la típica cadena. Así es la vida. Pero me gusta.
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...y no lo cambiaría por nada.
domingo, 10 de enero de 2010
B-H.
Cae la primera, cuesta abajo y sin frenos, más gorda de lo que pensaba y resbala por ese tobogán sin color que, lleno de poros, va absorbiendo cada parte de ella.
Cae la segunda, cae hasta abajo, reuniéndose con la primera, caen juntas.
Con la tercera, va acompañando el sentimiento, esa ira o molestia que cruza corriendo la calle y no mira si viene alguien más.
Desde la cuarta, todas salen más fácilmente, más rapido, sin cesar.
Eso que siempre está abierto, se cierra por completo, se aprieta y hasta llega a doler. De ahí nacen las demás, que van cada vez más desazoradas cuesta abajo.
Comienzan los gritos, inhumanos, lánguidos, largos y grises que ocupan toda su cavidad y van explotando el uno tras el otro. El dolor que se desprende de ellos no distingue de colores.
Con las vías mojadas, las ropas húmedas y el sentimiento a cuestas, es complicado sonreir. Y derrapa.
Derrapan los ideales de bonheur y los ideales más profundos. Derrapa la perseverancia y se rinden a lo más sencillo. Volver.
Sacar lo que, tantos años guardado, ha dolido tanto. Sacar lo que, después de empolvarlo toca soplar y pensar que por un tiempo, no estará mal. Y saber que se equivocan.
Ahora lo que antes caía, sube, ahoga, transpira, se pierde y no tiene más salidas.
Pero quizás sea la mejor opción...
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al fin y al cabo, ¿ quién a puesta a 10 ?
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